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Cuido en exceso mi imaginación. Es mi mayor recurso para crear historias, escribirlas y en un futuro compartirlas. Ser escritora, y hacer sentir a los lectores lo que tantos autores me han hecho sentir a mí.

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Hace tiempo la princesa recibió un enorme regalo…

… Pero era tan tonta que no estaba al tanto de su verdadero valor.

Era tan grande mi regalo, que ni papá ni mamá encontraron una caja de regalo o papel suficiente para envolverlo, aunque dio igual, porque a la edad que lo recibí creo que aún no entendía el verdadero valor del tesoro.
Por años, como pedófilo a mujeres treintañeras, lo ignoré por completo. Debo admitir que ni lo presumía con mis amigos (ahora sé lo tonta que fui), porque lógico, no era un regalo normal ni mucho menos común, y por supuesto ellos tampoco se emocionaban cuando lo veían. Lo dejé olvidado por mucho tiempo, por años. Mamá por más que me insistía que sacara de aquel rincón abandonado a mi tesoro, tontamente no le hice caso hasta que crecí… Fue entonces cuando poco a poco comencé a explorarlo, y me di cuenta que dentro de él había cosas inimaginablemente entretenidas y valiosas; era como una colección de artículos mágicos, historias antiguas, cartas, sentimientos, cosas de aventuras, mapas, ¡había incluso boletos para ir de viaje!!!. Al principio no supe muy bien a quién pertenecía, después me di cuenta que en realidad era como una recolección de muchas personas que quisieron guardar sus propios tesoros y recuerdos, y que papá y mamá habían decidido ponerlos a mi alcance. En ese momento me sentía en las nubes, ¡ninguno de mis compañeros de clase tenía en su poder semejante riqueza! ¡ni siquiera ninguno de mis profesores, ni tíos, ni amigos! Ahora  me tocaba pensar qué hacer con él, porque de qué sirve tener mil joyas si uno no se las pone, ¿no? Imaginen cuál era la cantidad de tesoros, que después de 15 años aún no he podido explorar todo mi regalo, lo poco que he explorado intento siempre compartirlo con quienes lo valoran… y también con quienes no, para contagiarlos y volverlos adictos a la exploración, porque los exploradores de este tipo de tesoros están en peligro de extinción.

Ahora es época de Navidad, y la librería está recién surtida. Se ve bella bella. Espero que muchos vengan en busca de algún regalo para que el número de exploradores aumente.

Escribo…

Los escritores (al menos los de buró como yo) tenemos siempre una gran colección de escritos incompletos, y pasa que llega la inspiración y a la mitad se va, y después pa’ agarrarle de nuevo el hilo a la redacción está en chino! Por eso la mayoría de las veces así quedan, incompletos, esperando que algún día puedan ser terminados o al menos adaptarse a la idea de un texto nuevo.

Como escritora, también sueño con algún día publicar alguna novela, aunque con el tiempo me he dado cuenta que es lo que más me cuesta escribir: historias. Soy bien buena para las críticas sociales, para eso de desahogar mis inquietudes e inconformidades con el mundo, para argumentar (igual que para hablar jajaja solo debato)… pero mi cabeza aún no logra unir hechos sacados de la imaginación que logren envolver como envuelven muchas de las novelas que he leído. Creo que uno de los enormes retos como escritores es cuando lees, y relees, y relees, y relees, y relees… y relees tus escritos y hay algo que no cuadra, que no convence. Pero en fin, supongo que a todos les pasa y que con la experiencia eso va cambiando… y que algún día lograré acabar una novela.

Lo que me gusta de escribir sobre temas sociales es que leer ese tipo de textos te hace cambiar totalmente la ideología, la perspectiva del mundo, te convierten en una persona más consciente de tu entorno y la realidad… Y así como muchos escritores han creado en mí ese interés y esa consciencia, es lo que yo intento hacer con quienes me leen, y espero estarlo logrando desde ahora y seguirlo haciendo siempre. Claro, es increíble entretenerse en mundos ficticios y, como ya dije arriba, uno de mis sueños es algún día crear uno para mis lectores, pero también me parece esencial lo real, lo existente, sobretodo cuando existen tantos problemas en los que se necesita de urgencia más atención de la humanidad entera.

He analizado cómo ha ido cambiando mi trayectoria desde que escribo (que la verdad no tiene más de 2 años que lo hago). Empecé escribiendo cumpliendo con mis ensayos de tarea. Me di cuenta que se me facilitaba mucho y generalmente quedaba encantada con los textos terminados, además de que como pocos compañeros, disfrutaba hacer ese tipo de tareas. Comencé entonces mi carrera como escritora de buró, pasé por tuitera compulsiva, después decidí abrir un blog porque 140 caracteres ya no me eran suficientes y comenzaba a desesperar a mis seguidores. Decidí compartir esos textos en mi cuenta de facebook, y los que eran más breves, en los estados de esa cuenta. Ahora me he profesionalizado un poco escribiendo para el periódico de mi universidad desde este primer semestre de mi carrera, claro, sin abandonar mi blog. Tengo bastantes archivos incompletos aquí (en la cuenta de WordPress), en mi compu y en libretas, que espero algún día poder terminar y hacer con ellos una antología del inicio de mi trascendencia como escritora. En fin… en  poco tiempo he encontrado otra pasión, otro pasatiempo, otra habilidad y definitivamente algo que haré el resto de mi vida y para quienes les late un poco pero no lo han intentado, créanme: escribir es de las cosas más satisfactorias que se pueden hacer, porque leer lo es, y porque compartir lo que se escribe para que los demás gocen leyendo, es todo un placer.

…Además, me gusta pensar en qué será de mis escritos cuando yo muera. Busquen, antes que nada en mi buró. Ahí empieza la historia.

Para los escritores apasionados

¿Sabían que actualmente el 90% de los blogs en la web están inactivos? Hoy en una conferencia sobre la publicidad de las empresas en la web y redes sociales escuché algo muy cierto: tener un blog o cualquier plataforma web, no es tan fácil como la gente piensa. Es un verdadero reto y responsabilidad con los usuarios del internet, pero principalmente contigo mismo. En primera porque si vas a perder la continuidad del asunto, para qué lo haces. Y en segunda porque el poder de nuestras palabras en los medios actuales, créanme, tiene una influencia en los demás mucho mayor de la que cualquiera puede imaginar (comprobado matemáticamente), y esa es la parte padre. Que hoy en día no es necesario ser periodista, noticiero o un profesional de la comunicación para poder dar un impacto a la sociedad con nuestras ideas, y qué mejor que dicho impacto sea positivo. Sé que los bloggeros comparten estas ideas conmigo, y también la idea de lo divertido que es tener este tipo de espacios. Los que aún no lo tengan, les recomiendo que lo abran. Es, además de un pasatiempo, una manera riquísima de autoconocimiento y libre expresión. Desde que abrí este blog, me propuse subir al menos una entrada cada dos días (la verdad es que he intentado hacerlo diario) que de preferencia no aburriera a mis lectores por muy variados que fueran los temas, y admito que eso de la continuidad no lo cumplí desde el inicio. Pero lo he retomado y créanme, aunque sea con desveladas seguiré siendo responsable con este espacio que tanto me divierte y espero que a ustedes también.

Tal vez les suene tonto, pero como escritora (ahora de blog, en un futuro seguramente de algo más) me he planteado mis propias reglas. Se necesita tener una moral y ciertos principios hacia nosotros mismos, para entonces tenerlo hacia los lectores. Pero la principal de ellas, mi mantra diario, es siempre serle fiel a mis ideologías y a mi estilo. Cuando redacto algo, lo leo y lo releo y lo vuelvo a releer, hasta que me convenza de que para cualquier lector será algo placentero y digno de admirar. No importa que los lectores compartan o no contigo los criterios, pero no hay nada más nefasto –después de la mala ortografía– que un escritor falso, sin estilo propio, manipulado, contradictorio, indeciso o inseguro respecto a sus argumentos. Tómenlo en cuenta.

Finalmente, me pregunto si todos los que escriben en sus ratos libres comparten conmigo el deseo de publicar algún día un libro. Como escritores existen oportunidades para ver nuestro nombre impreso en columnas, revistas, periódicos, noticias… Pero no es acaso un libro lo más maravilloso que existe dentro de las publicaciones que el humano suele leer?

Liebster Blog.

Nunca he sido partidaria de las cadenas en la mayoría de los medios de comunicación y sitios web. Sin embargo en este caso creo que es muy interesante recomendar algunos de los blogs a los que vale la pena echar un vistazo.

No me esperaba recibir una “recomendación” después de tan poco tiempo de abrir mi blog. Lo más lindo de escribir, además de desprenderte de ataduras, es saber que muchos (o pocos) disfrutan leerte. Gracias a Pimkipop, una de mis mejores lectoras, para la cual va de vuelta el premio por sus tan curiosas creaciones.

Mis blogs recomendados son:
Muebles Nina si eres amante de la decoración y el diseño, como yo.
THE IN-BETWEEN por las hermosas fotos que comparte.
Chef Cus Cus por ser un chef apasionado. Su especialidad: cocina de autor. Recetas muy fáciles.
Pimkipop para leer un poco de espontaneidad, ver mucha creatividad y por saber que acaba de mudarse lejos de  una de las ciudades que más muero por conocer, SEVILLA.
Art Nimbo tengo muy poco siguiéndolo, pero tiene un concepto bastante interesante.

El premio Liebster Blog consiste en:
  • Copia y pega el premio en tu blog enlazándolo con el blogger que te lo dio.

  • Premia a tus 5 blogs favoritos (que tengan menos de 200 seguidores) y deja un comentario en sus entradas para notificarles que los recomendaste.

  • Confía en que continúen la cadena premiando a sus 5 blogs preferidos.

Día Internacional del Libro

LOS GIMNASIOS ESTAN LLENOS, LAS LIBRERIAS SIGUEN VACIAS.

-Joaquín Sabina

Soy librera, y futura escritora… Siempre perseverante por intentar contagiar el gusto por el hábito de la lectura. Hay que pasar muchas horas en la vida entregados al silencioso y placentero hábito de la lectura, porque solo los lectores podemos entender lo maravilloso que es poder viajar tan lejos con tan solo un libro en mano.  Mi madre, por ejemplo, tiene el mejor de los negocios que cualquiera puede tener. Es parecido a mi cabeza: lleno de sueños e imaginación… Una librería. Lo más satisfactorio es que todos nuestros clientes, llegan con ganas de viajar a través de la magia que pueden crear las palabras, y en esos negocios tan parecidos al paraíso, la gente siempre entra, sale y regresa feliz.

Si no mal recuerdo, leí en un libro de Carlos Ruis Zafón esta hermosa frase:

Yo no entiendo cómo es que a nadie se le ha ocurrido embotellar aquel perfume a papel y magia que se percibe en las librerías.

Buen día a todos mis lectores, y a los lectores en general.

Por eso me gusta montar a caballo, también.

Hoy alguien me dijo que le gustaba verme montar, porque se notaba lo mucho que lo disfrutaba. Jamás alguien me había dicho algo tan cierto, y me hizo automáticamente recordar algo.

Han leído o visto la película de Dear John? Si no lo leyeron, lo recomiendo mucho. Si la vieron, LEAN EL LIBRO porque es la película inspirada en un libro más chafa que he visto en mi vida, jaja. Suena a otra tediosa y aburrida novela romántica, pero es una de mis favoritas porque no solo muestra a un par de adolescentes derramando amor, sino que también tiene un lado muy independiente a la relación de pareja… muestra una pasión hacia los caballos, y dentro de la historia hay una parte demasiado humana donde se habla sobre el autismo. Léanlo, de verdad.

Soy de las que subrayan frases cada vez que leo algo, sin excepción. En el caso de este libro, hay dos fragmentos en específico que me encantan y con los que me identifico demasiado: el primero, la descripción de lo que yo también siento al montar; esa paz en el cuerpo y esa plenitud en el alma que solo los que estamos verdaderamente apasionados por algo, podemos llegar a sentir. Y el segundo, la enorme verdad de que ver a alguien haciendo lo que más le apasiona, será el momento de más plenitud y felicidad en el que jamás podrás ver a esa persona. Les comparto aquí esos dos fragmentos…

–El surf es un deporte solitario, uno en el que los largos intervalos de aburrimiento se solapan con los de actividad frenética, y que te enseña a fluir con la naturaleza, en lugar de luchar contra ella… Se trata de encontrar el equilibrio justo. Al menos eso es lo que cuentan en las revistas de surf, y he de admitir que estoy bastante de acuerdo. No existe nada tan emocionante como colarse bajo una enorme ola en forma de tubo y vivir entre una pared de agua mientras la ola enfila hacia la costa. Pero yo no soy como la mayoría de esos chavales con la piel curtida y el pelo lleno de trenzas que se pasan todo el santo día, cada día, haciendo surf porque creen que es el no va más, la experiencia más sublime de esta existencia. No lo es. Yo lo hago porque el mundo es un lugar TERRIBLEMENTE RUIDOSO, y cuando estás ahí solo, en medio del mar, deja de serlo. Incluso eres capaz de escuchar tu propia respiración.
–Como montar a caballo- concluyó Savannah.
–¿Cómo?
–Lo que estás diciendo. Por eso me gusta montar a caballo.

Esta soy yo. Mi mayor pasión, mi mejor compañía

(…) La pasión es pasión. Es el entusiasmo entre los espacios tediosos, y no importa hacia dónde vaya enfocada. 
–Exactamente. Pueden ser monedas o un deporte o política o caballos o música o fe… La gente más triste que he conocido en mi vida es la que no siente una pasión profunda por algo. La pasión y la satisfacción van cogidas de la mano, y sin ellas, la felicidad es temporal, porque no existe entonces nada que la haga perdurar. Me encantaría escuchar a tu padre hablar sobre monedas, porque es entonces cuando ves realmente a la persona en su mejor momento, y he descubierto que la felicidad del prójimo es, normlamente, COTAGIOSA.    

Dear John de Nicholas Sparks

En Egipto las bibliotecas se llamaban: el tesoro de los remedios del alma. En efecto, se curaba en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás. 

-Jaques Benugne Bossuet

De jiribillas, jinetes y jirones…

Muchos me preguntaron por qué decidí cerrar mi cuenta de Facebook. La verdad es que las redes sociales se han convertido en un vicio a nivel mundial, y me incluyo en la parte de la población adicta a ellas. Cada quien le da el uso que quiere, pero en mi caso lo que más disfrutaba compartir eran citas, frases, notas y ensayos escritos por mí, que MUY POCOS de mis amigos leían o se interesaban en echarles un vistazo. Normalmente los que se interesaban eran aquellos que disfrutan leer, que tienen mente inquieta y cuestionan cosas que suceden a su alrededor, aquellos que tal vez no escriben pero tienen argumentos sobre muchos temas… Los demás, prefieren no distraerse en esos asuntos y se limitan a ver y compartir fotos y/o videos. Muchas veces son esos los usuarios que saturan el timeline con contenido, desde mi punto de vista, un tanto superfluo. Y eso no tiene nada de malo, a fin de cuentas es una red SOCIAL para comunicarse por medio del internet con tus familiares y amigos… pero además de que son muchas horas las que, sin darnos cuenta, gastamos al día en ellas, en mi caso llegué al punto en el que esa interacción social me dejó de interesar. Este espacio lo cree con el fin de compartir lo mismo que compartía en Facebook (notas, citas, recomendaciones de libros o películas, argumentos, críticas, ensayos…) pero con la pequeña diferencia de que quien entre a este blog será, evidentemente, solo para leer su contenido.

Escribo un poco de nada y mucho de todo. Suena contradictorio, pero realmente no tengo un tema específico sobre el cual escribir. “De jiribillas, jinetes y jirones…” es un espacio donde, como la frase lo dice, los temas estarán siempre en modo aleatorio. Escribir, desgraciadamente, para muchos es una actividad que suena tediosa y aburrida porque casi siempre se relaciona con los estudios y la escuela. Sin embargo, cuando somos capaces de apreciar una buena lectura y de disfrutarla, no solo imaginamos la historia o coincidimos con los argumentos del autor, sino que además podemos admirar la manera de redacción, las palabras, las descripciones, los personajes… Leer fue mi mejor fuente de inspiración para escribir. Y escribir, así como leer, es una fascinante manera de viajar sin necesidad de moverte a ningún lado, son las dos formas que pueden desenterrar la imaginación de cualquier humano, hasta el punto de hacerlo parecer un niño.